Fecha de publicación: noviembre 2007
Redactado por Instituto de Enfermedades Prostáticas
La prostatitis es la inflamación de la
próstata. Esta es una glándula que tiene solo el hombre y
que se encuentra por delante del recto (parte final del tubo digestivo)
y justo debajo de la vejiga (donde se almacena la orina). La próstata
normal es del tamaño de una nuez y su peso es de 20 gramos. Por el
interior de esta glándula pasa la uretra (tubo que lleva la orina
desde la vejiga hasta la punta del pene). La próstata está
formada por pequeños conductos y por músculo. Su función
es producir unos líquidos que se unen al semen (líquido que
transporta los espermatozoides producidos en el testículo). Durante
el orgasmo (parte final del acto sexual) los músculos de la próstata
expulsan liquido prostático a la uretra para que unido al semen salga
al exterior durante la eyaculación.
Existen tres tipos de prostatitis:
1) Prostatitis aguda. Es producida
por bacterias y como lo indica su nombre aparece bruscamente y se manifiesta
por fiebre, escalofríos, dificultad y dolor al orinar. Es un cuadro
severo que requiere el ingreso inmediato para inyectar antibióticos
directamente en una vena.
2) Prostatitis
crónica. También es producida por bacterias pero no se presenta
bruscamente y los síntomas son menos intensos caracterizados por
molestias debajo de los testículos o debajo del ombligo. Se asocia
con infecciones de orina repetidas. El paciente no debe ser ingresado.
Se trata con antibióticos por boca.
3) Prostatitis
no infecciosa (prostatodinia). No s causada por bacterias y su causa es
desconocida. Los antibióticos no son efectivos.
La prostatitis no es contagiosa y no es considerada
como enfermedad de transmisión sexual.
No se conoce con certeza cuál es la causa
por la que se produce la prostatitis. Las bacterias pueden ascender desde
el exterior a través de las paredes de la uretra e infectar el
tejido de la próstata. Existen ciertas condiciones o procedimientos
que aumentan el riesgo de contraer una prostatitis:
a) Colocación recientemente
de algún instrumento por la uretra (sonda, cistoscopio, etc).
b) Realizar relaciones
sexuales por vía anal.
c) Tener alguna
anormalidad en el aparato urinario.
d) Haber tenido
recientemente una infección de orina.
e) Tener la próstata
grande (hiperplasia benigna de próstata).
Los síntomas de prostatitis dependerán
del tipo de enfermedad que usted presente. Puede no sentir nada o presentar
síntomas tan bruscos y severos que lo obliguen a acudir a un servicio
de urgencia. Cuando hay síntomas, pueden ser cualquiera de los
siguientes: fiebre, escalofríos (tiritonas), orinar muy frecuentemente
durante el día o la noche, dificultad para orinar, quemazón
al pasar la orina, dolor entre los testículos y el ano (periné),
sangre en la orina (hematuria) o dolor durante la eyaculación. Los síntomas de prostastitis
pueden simular los síntomas presentados por otras enfermedades
de la próstata como la hiperplasia
benigna de próstata o la uretritis (inflamación e infección
de la uretra).
Para facilitar el diagnóstico de prostatitis
el médico le realizará un tacto rectal (poner un dedo en
el recto para informarse sobre el tamaño de la próstata,
la consistencia, la presencia de dolor, nódulos duros sospechosos
de tumor, inflamación o acúmulos de pus). Si su médico
sospecha que usted tenga una prostatitis lo enviará a un urólogo
para que confirme el diagnóstico.
Cuando se sospecha una prostatitis se debe realizar
un masaje de la próstata para recoger líquido producido
en la glándula y estudiarlo con el microscópio para encontrar
bacterias o leucocitos (signo indirecto de la presencia de infección)
El tratamiento es diferente según el tipo
de prostatitis que usted presente. Si usted tiene una prostatitis aguda
seguramente necesitará ser ingresado para administrarle antibióticos
directamente en una vena durante 2 o 3 días y al ser dado de alta
deberá continuar con antibióticos por boca durante 2-3 semanas.
La prostatitis crónica necesitará
antibióticos por un plazo de tiempo mas prolongado y que oscila
entre 4 y 12 semanas con lo que se consigue la desaparición del
cuadro en aproximadamente el 60% de los casos. Para los casos que no responden
a este tratamiento se necesitará tratamiento a bajas dosis durante
mas tiempo.
Si usted presenta una prostatodinia, no necesita
recibir antibióticos y según los síntomas que presente
necesitará otros medicamentos como pueden ser los alfa bloqueantes
(sustancias que relajan el músculo que se encuentra en la próstata
por lo que se reduce la dificultad para orinar). Los baños de asiento
y la dieta puede ayudarlo a mejorar sus síntomas.
Aunque la prostatitis no favorece la aparición
de cáncer, recuerde que después de los 50 años de
edad usted debe ser controlado anualmente por un urólogo para detectar
precozmente la aparición de un cáncer de
próstata.
En caso de que usted tenga familiares que hayan presentado un cáncer
de próstata (padre, hermanos, abuelo, tíos) el control debe
comenzar a los 40 años de edad tal como lo recomienda la Sociedad
Norteamericana del Cáncer. |