Fecha de publicación: noviembre 2007
Redactado por el Dr. Gilberto Chéchile - Instituto de Enfermedades Prostáticas
En la reunión anual de la Asociación
Europea de Urología llevado a cabo en París entre el 5 y
el 8 de Abril de 2006 se presentaron 10 estudios sobre los resultados
del Láser KTP en pacientes con Hiperplasia Benigna de Próstata
(HBP).
Ruszat de Basilea (Suiza) analizó
285 pacientes operados con Láser KTP entre Setiembre de 2002 y
Octubre de 2005. El volumen medio de la próstata fue de 57 grs
(10-180 grs). En ningún caso se observó sangrado importante
ni requirieron transfusión sanguínea. Los síntomas
mejoraron 69% a los 24 meses y el flujo máximo se incrementó
entre 153 y 165%.
Los pacientes menores de 60 años aumentaron mas la fuerza de la
micción que los mayores de 75 años. Como complicaciones
se observó: síntomas miccionales irritativos en 7% de los
casos, infección de orina en 6%, incontinencia de orina transitoria
en 2%, retención de orina transitoria (2-3 días) en 10%
de los casos. En 12% de los casos se dio el alta con sonda vesical que
se retiró los pocos días. En 6% de los casos se observó
estenosis de uretra que requirió cirugía y en 3.5% de los
casos se debió realizar otra operación por persistir obstrucción
(4 láser y 6 RTU).
Los autores concluyen que el láser KTP es
un tratamiento seguro y efectivo en pacientes con HBP y que los resultados
se mantenían a los 2 años de la operación.
Krishnamoorthy de Londres valoró
71 pacientes con próstatas mayores de 100 gramos (entre 100 y 300
grs) tratados con láser KTP por adenoma de próstata. En
la mayoría de los casos el ingreso fue de 24 horas. En dos casos
se debió realizar un nuevo láser a los 16 y 20 meses respectivamente.
Se observó una mejoría significativa
en los síntomas urinarios, en la calidad de vida y en la fuerza
con la que los pacientes orinaban.
Los pacientes concluyen que el KTP es una muy buena opción terapéutica
en pacientes con próstatas muy voluminosas que de otra manera debería
ser tratados con cirugía abierta.
Park de Seúl (Corea del Sur) comparó
los resultados de pacientes tratados con láser KTP y pacientes
tratados con RTU (cirugía convencional).
Aunque los resultados son comparables en cuanto
a la efectividad del tratamiento en lo que respecta a disminución
de los síntomas, fuerza de chorro miccional y presencia de orina
residual después de la micción, el tiempo ingresado y la
necesidad de sonda vesical fue significativamente menor en los pacientes
operados con láser KTP.
Bachmann de Basilea (Suiza) también
compararon los resultados del láser KTP (147 casos) y la RTU (87
casos) en pacientes con crecimiento prostático benigno. Los resultados
fueron comparables con las dos técnicas aunque las complicaciones
fueron mas frecuentes en los tratados con la cirugía convencional
(RTU): sangrado en 13% de los pacientes, 3,4% presentaron perforación
de la cápsula prostática, 3,4% requirieron transfusión
de sangre y 2,3% necesitaron una operación de urgencias por sangrado.
En 8,2% de los tratados con láser KTP y 3,4% de los tratados con
RTU se necesitó una nueva operación por persistencia de
los síntomas urinarios.
Arum de Noruega trataron con láser
KTP 150 pacientes con edades comprendidas entre 51 y 92 años. En
83 casos se utilizó anestesia local (infiltración periprostática
con bupivacaína) y sedación ligera. En ningún caso
se debióreconvertir a anestesia general y el tiempo de internación
fue de 8 horas. A los 12 meses de la intervención los síntomas
urinarios, la calidad de vida y la fuerza del chorro de la orina habían
mejorado significativamente.
Ruszat de Basilea (Suiza) comparó
los costes del tratamiento con láser KTP y con la cirugía
convencional (RTU) observando que eran similares ya que el elevado coste
de la fibra del láser se compensaba con el menor tiempo de ingreso
y la menor incidencia de complicaciones y la menor necesidad de transfusiones.
Karatas de Turquía analizó
la repercusión del tratamiento con láser KTP en la sexualidad
de los pacientes, sin poder demostrar deterioro en la erección
tras el tratamiento con láser. Por el contrario, después
del tratamiento con láser KTP, la incidencia de disfunción
eréctil severa que antes del tratamiento era de 16%, tras el tratamiento
era de 6%. La disfunción eréctil moderada se observó
en 24% de los casos antes del tratamiento con láser KTP y en 8%
de los casos luego del tratamiento. En 29% de los casos se observó
disfunción eréctil leve antes del láser mientras
que luego del tratamiento era de 12%. No se observó disfunción
eréctil en 3.5% de los casos antes del tratamiento y en 12% de
los casos luego del tratamiento.
Los autores concluyen que el tratamiento con láser
KTP no solo no afecta negativamente la función eréctil de
los pacientes, sino que en muchos casos se observó una mejoría
significativa de la misma luego del tratamiento.
Bachman de Basilea (Suiza) presentaron
los resultados de la función eréctil en pacientes tratados
con láser KTP y concluyeron que tras 12 meses de tratamiento, no
se observó un aumento en el porcentaje de pacientes con dicha disfunción
eréctil.
Ruszat de Basilea (Suiza) compararon
los resultado de 38 pacientes mayores de 80 años y 145 pacientes
menores de 80 años tratados todos con láser KTP por crecimiento
prostático benigno. Los resultados fueron similares en cuanto a
la eficacia y seguridad del tratamiento. Las diferencia observadas fueron
en lo que respecta al porcentaje de pacientes con sonda vesical antes
de la intervención 32% en los menores de 80 años frente
a 61% de los mayores de 80 años. En el momento del alta 10% de
los casos. menores de 80 años y 16% de los mayores de 80 años
debieron marchar con sonda vesical que se retiró a los pocos días.
Los autores concluyen que el láser KTP es un tratamiento seguro
y efectivo en pacientes mayores de 80 años y que los resultados
fueron comparables a los observados en pacientes de menor edad.
Han de Seúl (Corea del Sur) trataron 104 pacientes y los controlaron al menos durante 6 meses. El
81% de los pacientes pudieron marchar a su casa el mismo día de
la intervención. La sonda vesical se mantuvo una media de 1,13
días después de la intervención. Los síntomas
miccionales mejoraron de forma significativa lo mismo que la fuerza del
chorro. En ningún paciente se requirió transfusión
de sangre ni presentó sangrado importante. En dos casos se debió
realizar una nueva intervención por estenosis de cuello vesical.
Todos estos estudios refuerzan los conocimientos
que se tenían previamente en lo que respecta a los beneficios del
tratamiento con láser KTP en pacientes con crecimiento prostático
benigno. Además en el momento actual, los estudios nos informan
que los buenos resultados se mantienen tras más de dos años
de tratamiento.
En este Congreso se presentan los primeros estudios
que muestran que el tratamiento con láser KTP no afecta la función
eréctil de los pacientes e incluso en uno de los estudios los autores
concluyen que el tratamiento con láser KTP había mejorado
significativamente la función eréctil a los 12 meses de
la intervención. |