Fecha de publicación: noviembre 2007
Redactado por el Dr. Gilberto Chéchile
- Instituto de Enfermedades Prostáticas
La fotovaporización de la próstata (FVP) con Laser
KTP es una de las últimas novedades para el
tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP).
Se trata de una técnica mínimamente invasiva que
ofrece grandes ventajas sobre los tratamientos convencionales como
son la resección transuretral y la cirugía abierta.
¿Qué es y que síntomas produce la HBP?
La hiperplasia es una enfermedad benigna de la próstata que
se caracteriza por el crecimiento de la glándula que comprime
la uretra que es el conducto que lleva la orina desde la vejiga
hasta el exterior y que pasa por dentro de la próstata. La obstrucción
de la uretra produce en el varón dificultad para vaciar la vejiga,
siendo los síntomas mas frecuentes: 1- levantarse a orinar varias
veces durante la noche; 2- dificultad y retraso para comenzar a orinar;
3- sensación de no vaciar completamente la vejiga; 4- orinar
con un chorro débil y fino; 5- urgencia para orinar y escape
de orina.
La HBP afecta uno de cada 4 varones a los 50 años, uno de cada
2 a los 60 años y a casi todos los hombres de 80 años.
Treinta por ciento de los varones en algún momento de su vida
tendrán que ser operados por esta enfermedad y la mayoría
de los que no se operen necesitarán ser tratados con medicamentos
para la próstata.
¿Cómo se trata la HBP?
En la actualidad existen varios tratamientos efectivos con medicamentos
para la HBP, sin embargo un porcentaje cada vez mas elevado de pacientes
(por el aumento de la expectativa de vida) necesitarán de una
cirugía para solucionar sus molestias al orinar.
Hasta hace pocos años existían dos técnicas quirúrgicas
para el tratamiento de la HBP. La primera es la cirugía abierta
(adenomectomía) que tiene mas de 100 años y que consiste
en hacer un corte en el vientre por debajo del ombligo, a través
del cual se extirpa el tumor benigno de la próstata. Esta técnica
requiere ingreso en clínica durante 5-7 días, siempre
se produce sangrado que requiere transfusión en 10-20% de los
pacientes, puede producir incontinencia de orina total o parcial en
5-8% de los pacientes, e impotencia sexual en 10-15% de los pacientes.
La segunda técnica es la resección transuretral que se
comenzó a realizar alrededor del año 1950 y que consiste
en pasar un aparato por la uretra (resector) y que corta la próstata
en pequeños trozos que posteriormente se aspiran con una jeringa
grande. Esta técnica es menos agresiva que la cirugía
abierta, aunque los pacientes deben permanecer ingresados entre 3 y
5 días, también se produce sangrado durante la intervención
requiriendo transfusión de sangre entre 5 y 15% de los casos,
entre 3 y 5% de los pacientes quedan con incontinencia de orina parcial
o total y cerca del 5% presentarán impotencia sexual.
¿Qué es el láser KTP?
Con la finalidad de reducir este porcentaje de complicaciones en 1996
se comenzó a investigar en la Clínica Mayo de U.S.A.
un nuevo tipo de láser, el KTP/532 (potassium-titanyl-phosphate).
Los primeros estudios se realizaron en perros ya que estos animales
padecen de HBP muy similar a la que padecen los humanos. A partir de
1998 se presentaron los primeros resultados con pacientes y desde entonces
se han publicado decenas de artículos científicos que
avalan los excelentes resultados obtenidos con esta técnica
hasta después de 5 años del tratamiento. La fibra del
láser KTP funciona con un haz de luz con una longitud de onda
de 532 nanómetros y presenta una gran afinidad por el pigmento
de la hemoglobina lo que hace que sea selectivamente absorbido por
la sangre evitando que se produzcan sangrados de importancia durante
la cirugía.
La penetración del láser en el tejido de la próstata
es de 2 mm lo que evita los problemas que había con otros tipos
de láser que se utilizaban previamente en los cuales la penetración
en los tejidos era de 7 mm produciendo quemaduras importantes que han
llevado a que se dejen de utilizar.
¿Cómo se aplica el láser KTP?
El láser KTP se aplica a través de un cistoscopio calibre
22F (menor que el que se utiliza para la RTU que es de 26F) que se
pasa por la uretra. El líquido de irrigación que se utiliza
es agua estéril, por lo que no se pueden observar las complicaciones
producidas por la absorción de glicina (liquido de irrigación
cuando se realiza una RTU). El láser KTP produce la evaporación
de 1-2 gramos de tejido prostático por minuto por lo que se
pueden tratar con esta técnica mínimamente invasiva glándulas
grandes (mas de 100 gramos) que antes se podían tratar solamente
con cirugía abierta.
¿Que pasa con
la próstata durante la fotovaporización
con láser KTP?
Cuando se aplica el láser KTP a la próstata, el calor
que se genera hace que el tejido se convierta en vapor de agua que
se elimina a través de un sistema de irrigación continua.
Al mismo tiempo se cierran los vasos sanguíneos con lo que se
evita que se produzca sangrado.
¿Qué pacientes se pueden beneficiar del láser
KTP?
El láser KTP se puede utilizar en cualquier paciente que esté en
condiciones de ser anestesiado con anestesia general o raquidea
(epidural). Sin embargo, es la técnica de elección en
pacientes con enfermedades graves de otros órganos (corazón,
pulmón, etc) o que se encuentren en tratamiento con anticoagulantes
(Sintrom, Heparina, etc) o con antiagregantes plaquetarios (Aspirina®,
Adiro®, Tromalyt®, etc) o en pacientes cuyas creencias religiosas
impidan la realización de transfusiones sanguíneas (Testigos
de Jehová).
Resultados del tratamiento con láser
KTP
Se han publicado varios artículos científicos que analizan
los resultados después de 5 años del tratamiento con
láser KTP. Hasta la fecha, el 95% de los pacientes está muy
satisfecho con el procedimiento. La puntuación en la escala
de síntomas mejoró el 87% comparando con los resultados
obtenidos antes de la fotovaporización. El flujo urinario se
incrementó un 200% y se mantuvo a lo largo de los años.
En ningún paciente se observó impotencia sexual ni incontinencia
y ninguno de ellos debió ser tratado nuevamente ni con láser
KTP ni con otra técnica alternativa.
Ventajas del láser
KTP sobre los tratamientos antiguos de la HBP
- Ingreso en clínica durante pocas horas (24 o menos)
- Necesidad de sonda durante pocas horas
- Síntomas irritativos postoperatorios escasos (6%) y
de corta duración
- Ausencia de transfusión sanguínea
- Regreso a la actividad normal en pocos días
- Ausencia de incontinencia de orina y de impotencia sexual
- Sin necesidad de nuevas operaciones para la próstata