Fecha de publicación: noviembre 2007
Dr. Jorge Hidalgo Arroyo, Dr. Pedro Martínez Cáceres, Dr.
Gilberto Chéchile Toniolo
Instituto de Enfermedades Prostáticas
Los avances en la informática, las telecomunicaciones,
la robótica y los equipos endoscopicos han encontrado su lugar
en el campo de la medicina, mas propiamente en la cirugía. La introducción
de las nuevas tecnologías, ha permitido a los cirujanos que con
pequeñas incisiones (heridas) se puedan realizar intervenciones
que anteriormente requerían grandes incisiones que en general producen
importante dolor y requieren una convalecencia prolongada.
La laparoscopia es la alternativa minimamente invasiva a la cirugía abierta convencional
en la que una pequeña cámara llamada laparoscopio es utilizada
para ver dentro del abdomen. De esta forma, el laparoscopio transmite
la imagen de los órganos internos a un monitor de televisión
a través del cual el cirujano pueda guiarse para realizar diferentes
procedimientos quirúrgicos. El laparoscopio magnifica la imagen
varias veces respecto al tamaño real, permitiendo una mejor visión
de los órganos abdominales.
¿Cómo
se realizan los procedimientos laparoscópicos?
La cirugía laparoscópica
es minimamente invasiva ya que solo se requieren 3 o 4 pequeñas
incisiones (orificios de 0,5 a 1 cm.) en lugar de una herida de 15 a 20
cm. Por estas pequeñas incisiones se introducen los instrumentos
con los que se opera.
Cirugía
Abierta Convencional

Cirugía Laparoscópica

¿Qué
padecimientos urológicos pueden ser tratados mediante cirugía
laparoscópica?
La cirugía laparoscópica
puede ser utilizada para la realización de los siguientes procedimientos:
- Adrenalectomía
- Nefrectomía radical por cáncer
- Nefroureterectomía radical por cáncer
- Nefrectomía simple
- Nefrectomía parcial
- Nefrectomía de donante vivo para transplante
- Criocirugía del riñón
- Resección de quistes del riñón
- Nefropexia
- Píelo plastia
- Cirugía del riñón en herradura
- Cirugía ureteral
- Cirugía de la litiasis del uréter
- Re-implante del uréter por reflujo
- Cirugía para la incontinencia femenina
- Prolapso vaginal
- Linfadenectomía pélvica
- Testículos no descendidos
- Enterocistoplastia
- Linfadenectomía retroperitoneal por cáncer de testículo
- Prostatectomía radical por cáncer de próstata
- Adenomectomía de la próstata por crecimiento prostático
benigno
- Cistoprostatectomía radical por cáncer de vejiga
¿Cuáles son los beneficios de la laparoscopia?
Los pacientes que se han sometido
a estas intervenciones han tenido los mismos beneficios terapéuticos
de la cirugía abierta convencional pero con notablemente menos
dolor postoperatorio, menos días de estancia en el hospital, una
recuperación mas rápida y mejor resultado estético.
Así como un “retorno” mas rápido a los hábitos
dietéticos habituales y a la actividad normal.
¿Cuáles
son los riesgos de la cirugía laparoscópica?
Como en todos los procedimientos
quirúrgicos, existe un riesgo de complicaciones. El médico
hará una completa valoración para saber si el procedimiento
es apropiado para cada paciente. Sin embargo, en un pequeño porcentaje
de casos, existe la posibilidad de convertir la cirugía laparoscopica
en un procedimiento abierto convencional. Las razones que llevarían
a la conversión de una cirugía laparoscópica en una
cirugía abierta pueden ser:
1. Una complicación
importante durante la intervención.
2. Si la intervención no está procediendo como al cirujano
tenía previsto que sucediera.
Su cirujano comentará
en detalle con usted los riesgos potenciales previamente a la cirugía.
¿Todos los
pacientes son candidatos a la cirugía laparoscópica?
Hay que hacer notar que no todos
los pacientes son candidatos a la cirugía laparoscópica.
Cada persona presenta unas circunstancias únicas que tienen que
ser consideradas individualmente.
Algunas características
que pueden dificultar o contraindicar la cirugía laparoscopica
son: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica severa, cirugías
previas, obesidad mórbida, entre otras.
DESCRIPCION DE
ALGUNOS PROCEDIMIENTOS LAPAROSCÓPICOS
NEFRECTOMIA LAPAROSCOPICA
Es una técnica quirúrgica minimamente invasiva para el tratamiento
de enfermedades del riñón (i.e. cáncer, obstrucción
o litiasis).
La nefrectomía laparoscopica
es un procedimiento que se realiza mediante una técnica de invasión
mínima permitiendo al paciente una periodo de hospitalización
mas corto, una recuperación mas rápida y los mismos resultados
cuando es comparada con la técnica abierta convencional.
Este procedimiento ya ha sido
realizado a muchos pacientes en los últimos años. Habitualmente
la duración de la intervención es de 2 a 4 horas. La cirugía
se realiza colocando 3-4 pequeñas (1 cm ) incisiones en el abdomen.
El riñon es extraido a través de una incisión de
5-10 cm de longitud dependiendo de su tamaño.
Posibles Riesgos
Este procedimiento ha probado ser muy seguro, sin embargo, como cualquier
cirugía, existen riesgos y posibles complicaciones. Las tasas de
seguridad y de complicaciones son similares cuando son comparadas a la
cirugía abierta. Los riesgos potenciales incluyen:
Sangrado: Durante
esta intervención, es posible la pérdida de sangre, la transfusión
puede ser necesaria en el 5% de los pacientes intervenidos.
Infección:
A todos los pacientes se les administran antibióticos por la vena,
antes de empezar la cirugía con el fin de disminuir la posibilidad
de infección.
Daño a otros órganos
o tejidos: Aunque es muy poco probable, existe la remota posibilidad
de que una lesión en otros órganos como son el intestino,
venas o arterias, bazo, hígado, páncreas, pleura y vesícula
biliar pueda requerir otra cirugía. El posible daño a nervios
o músculos relacionados con la posición también es
posible. Estos daños también pueden ser causados con la
cirugía abierta.
Convertir a cirugía
abierta: El procedimiento puede requerir la conversión a la
cirugía abierta convencional si se presentan dificultades durante
la intervención laparoscopica. Esto puede resultar en un periodo
de recuperación mas largo o en una incisión mas
grande.
¿Qué
esperar después de la cirugía?
- Después del procedimiento
es normal la presencia del dolor, este será controlado con medicación
administrada por la vena por el personal de enfermería. Es posible
experimentar un discreto dolor temporal (1-2 días) en el hombro
debido al gas utilizado para insuflar el abdomen durante el procedimiento
laparoscopico.
- Sonda urinaria: Esta sonda
(tubo de plástico), permite la salida de la orina desde la vejiga
hacia el exterior (es colocada en el quirófano mientras el paciente
está dormido) y habitualmente se mantiene durante 1 dia después
de la cirugía.
- Dieta:Durante
los 2 primeros dias después de la cirugía es necesario llevar
una vía de acceso venoso ( esta vía es un pequeño
tubo colocado en la vena para que de esta manera sea posible recibir sueros
y mantener un adecuado estado de hidratación y que además
permite la administración de medicamentos). La mayoría de
los pacientes pueden comer algunos alimentos al segundo día de
la intervención.
- Fatiga: La sensación de cansancio es normal y comenzará
a desaparecer después de las primeras semanas.
- Movilidad: Al día siguiente de la cirugía es importante
levantarse de la cama y comenzar a caminar con la supervisión de
una enfermera o de un familiar. Esto es importante para prevenir la formación
de coágulos en las piernas.
- Estancia hospitalaria: La duración del periodo hospitalario es
habitualmente de 2 a 3 días.
- Estreñimiento: Es posible presentar dificultad para realizar deposiciones
los primeros días después de la cirugía. Si es necesario
se administrarán supositorios o laxantes suaves para resolver este
problema.
¿Qué
esperar después de ser dado /a de alta del hospital?
- Control del dolor: Es posible presentar algunas molestias en
la zona de la herida que serán tratadas con medicamentos contra
el dolor durante los primeros días después de haber sido
dado de alta.
- Actividad: Se recomienda
dar algunos paseos. Deben evitarse los periodos prolongados de estar sentado
o estirado. Es posible subir escaleras. Al menos durante la primera y
segunda semana no es recomendable conducir. No está permitido levantar
objetos pesados o realizar ejercicios como correr, nadar o bicicleta al
menos las 6 primeras semanas o hasta que el médico lo autorice.
La mayoría de los pacientes vuelven a la actividad normal en casa
al cabo de 3 semanas. Es posible volver al trabajo después de 4
semanas de la intervención.
PROSTATECTOMIA RADICAL LAPAROSCÓPICA
Esta técnica se realiza a
través de 5 pequeñas incisiones en el abdomen, contrasta
con la técnica abierta en la que es necesaria una incisión
en la linea media de la parte baja del abdomen.
Durante la prostatectomía
radical laparoscopica, la glándula prostática es separada
de la vejiga y de la uretra y posteriormente estas estructuras son nuevamente
unidas. La próstata es extraída a través de una de
las incisiones utilizadas previamente, habitualmente es necesario abrir
un poco esta pequeña incisión (3-6 cm) dependiendo del tamaño
de la próstata.
Visita preoperatoria
En la visita preoperatoria, el urólogo revisará su historial
clínico , los valores del PSA , el resultado de la biopsia de próstata
en donde se diagnostica el cáncer y posiblemente una gamagrafia
ósea y una tomografía axial computada del abdomen y la pelvis,
así como todas las pruebas que puedan ser de utilidad para el tratamiento.
Seguidamente comentará
con usted las opciones de tratamiento que existen para el cáncer
de próstata.
El procedimiento
La prostatectomía radical
laproscópica es un tratamiento aceptado y establecido para el cáncer
de próstata localizado. Este procedimiento requiere la participación
de un equipo de cirujanos, anestesiologos, enfermeras y técnicos
entrenados y capacitados para la realización de intervenciones
laparoscópicas.
La prostatectomia radical
laparoscopica se realiza de acuerdo a los principios de la cirugía
abierta pero sin que la mano del cirujano entre al abdomen. Las lentes
del laparoscopio, conectado a la cámara proyectan al monitor una
excelente imagen ampliando los detalles de la próstata y de las
estructuras vecinas permitiendo así una disección mas precisa.
Una vez que la próstata
es liberada de la vejiga, el recto y la uretra. Se coloca en una pequeña
bolsa de plástico y extraída por uno de los orificios creados
para realizar la intervención. La vejiga se “une” nuevamente
a la vejiga para restaurar la continuidad del tracto urinario mediante
la utilización de técnicas laparoscópicas dentro
del cuerpo.
Se coloca una sonda a través
del conducto de la orina (uretra) para vaciar la vejiga y permitir la
correcta cicatrización de la conexión uretra-vejiga. Además,
u pequeño tubo de drenaje es colocado a través de una de
las incisiones.
La duración de la prostatectomía
radical laparoscopica es aproximadamente 2 a 4 horas, pero puede variar
de acuerdo a las características de cada paciente, como el tamaño
de la próstata, la forma de la pelvis, el peso del paciente o cirugías
previas en el abdomen o la pelvis.
La perdida de sangre durante
la cirugía es aproximadamente menor de 500 ml. Rara vez se requieren
transfusiones.
El tiempo de estancia hospitalaria
es aproximadamente 3 –5 días,. es necesario llevar una sonda
para orinar durante 10 a 21 días, antes de retirar esta sonda se
requiere la realización de una prueba radiológica (cistografia
de relleno) para asegurarse de que la unión uretra-vejiga ha cicatrizado
correctamente.
El resultado del análisis
de la próstata tarda aproximadamente 6-10 días.
Un análisis de PSA se determinará al mes y a los 3 meses
siguientes a la cirugía.
Posibles Riesgos y
Complicaciones
Aunque la prostatectomía
radical laparoscópica ha demostrado ser segura, sin embargo, como
en cualquier procedimiento quirúrgico, existen algunos riesgos
y posibles complicaciones:
- Sangrado:
Aunque la pérdida de sangre durante el procedimiento es relativamente
escasa comparada con la cirugía abierta, es posible que sea necesaria
la transfusión de sangre
PIELOPLASTIA LAPAROSCÓPICA
La pieloplastia laparoscopica es
un procedimiento muy seguro hecho con una técnica minimamente invasiva,
permitiendo al paciente una estancia hospitalaria corta, una recuperación
mas rápida y los resultados son equivalentes cuando son comparados
al procedimiento abierto tradicional.
Esta cirugía está
indicada para corregir la obstrucción o estrechamiento del uréter
(tubo que drena la orina desde el riñón a la vejiga) en
el sitio donde éste se une al riñón. Esta alteración
llamada obstrucción de la unión pieloureteral puede ocasionar
dolor, litiasis (piedras), hipertensión y deterioro de la función
del riñón.
Este procedimiento se realiza
a través de 3 a 4 pequeñas incisiones en el abdomen y consiste
principalmente en recortar el área obstructiva y unir nuevamente
la pelvis del riñón con el uréter. Un tubo de plástico
(llamado catéter ureteral) se coloca en el uréter como soporte
de la unión hecha durante la pieloplastia. Este tubo se deja durante
4 semanas y es habitualmente retirado en el consultorio mediante cistoscopia
flexible.
URETEROLITOTOMIA LAPAROSCÓPICA
La ureterolitotomía laparoscopica es un procedimiento
eficaz para la extracción de litiasis ureteral en la que han fallado
otras técnicas como la litotricia extracorpórea por ondas
de choque o la urteroscopia.
Permite una corta estancia
hospitalaria y una rápida recuperación. Los resultados son
equivalentes a los comparados al mismo procedimiento por vía abierta.
El procedimiento se realiza
a través de 3 o 4 pequeñas incisiones en el abdomen y consiste
principalmente en localizar la piedra, abrir el uréter, extraer
la piedra y volver a suturar el uréter. Habitualmente es necesaria
la colocación de un catéter que puede ser colocado previamente
o durante el mismo acto quirúrgico por vía endoscopica o
laparoscopica.
Al igual que la pieloplastia
la retirada del catéter se puede llevar a cabo en el consultorio
mediante la realización de una cistoscopia flexible. |